autismogalicia.org

  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
  • Español
  • Galician (Galego)

Marlene Horna: "Las familias no serían un complemento sino parte fundamental del equipo de intervención"

Correo Imprimir PDF

Aprovechando la visita del año pasado de Marlene Horna a la Federación Autismo Galicia para la realización de dos cursos sobre apoyos visuales, se realizó una pequeña charla con ella. Además de su trabajo como psicóloga especializada en TEA, una buena parte de su tiempo lo dedica a formar a otras personas sobre este trastorno. Lleva varios años colaborando con la Federación impartiendo la primera parte del curso de Monitor de Ocio y Tiempo Libre, dos de los módulos del curso de Preparador Laboral Especialista en TEA y, el 14 de Marzo realizará el curso de Alumnos con TEA: Discapacidad Intelectual.


 

AG: Como profesional de atención directa y como formadora, en qué dirección crees que debería avanzar la formación de los profesionales?


MH:  Tradicionalmente los profesionales y asociaciones se vienen centrando más en personas con TEA y discapacidad intelectual asociada. Hoy en día, son necesarios también muchos más profesionales especializados en apoyar a personas del otro lado del espectro del autismo, lo que conocíamos como Autismo de Alto Funcionamiento y Síndrome de Asperger, y especialmente en el caso de las mujeres (que continúan estando infradiagnosticadas) y de personas adultas a quienes les sigue costando encontrar profesionales que puedan apoyarlos en sus proyectos de vida. En este mismo sentido, es fundamental empezar a centrar más nuestras intervenciones en los entornos naturales de la persona (en el hogar, en las escuelas, en los parques, en las cafeterías, etc.) porque sabemos que las personas con TEA tienen dificultades para llevar lo aprendido de un contexto artificial al real, por la riqueza y variedad de situaciones que se ofrecen en la comunidad, y porque sólo en esas situaciones podemos conocer y trabajar con todo su contexto social (compañeros de clase,  vecinos, el camarero de la cafetería a la que va habitualmente, etc.). Y otra de las necesidades pendientes en nuestra comunidad  es la creación de más servicios de Empleo con Apoyo, ya que los que existen no pueden abarcar la demanda que surge en lugares tan distantes entre si. Es una demanda que ya está en las calles y que además sabemos que se va a multiplicar en pocos años cuando todos los niños que ahora están en las escuelas salgan al mercado laboral, hecho para el cual aún no estamos preparados.


AG: No sólo formas a profesionales, sino también a familias. Cuál consideras que debe ser el papel de la familia en la intervención? Cómo pueden ayudar a complementar la intervención de los profesionales?



Las familias no serían un complemento sino parte fundamental del equipo de intervención, y más aún en el caso de los niños pequeños en lo que constituirían el eje principal en el que el profesional debería basar su intervención. Las personas que más necesitan comprender y conocer la mejor forma de relacionarse y apoyar a las persoas con TEA son sus propias familias. Formando a las familias, el apoyo especializado que reciban sus hijos no se verá limitado al escaso tiempo que esten con un profesional sino que se estenderá a todas las horas del día, entornos y situaciones en los que,  de una forma lúdica y natural, su familia estará potenciando sus capacidades y ayudándolo a desenvolverse siguiendo su propia trayectoria de desarrollo, que puede ser muy diferente a la de otras personas. Las mejoras en la calidad de vida de la persoa con TEA y de sus familias cuando éstas son implicadas en la intervención son enormes y están comprobadas cientificamente. Por tanto, es también responsabilidad de las familias formarse, no para ser especialistas en autismo pero si para ser especialistas en sus hijos. Entre la familia y el profesional debería establecerse una relación de confianza y colaboración de igual a igual, ya que si bien somos los profesionales los que podemos saber más de autismo, son las familias las que mejor conocen a sus hijos y su realidad y por eso juntos, familia y profesional, deberían establecer y trabajar los objetivos de intervención.

 

 

Parte fundamental también del trabajo de cualquier profesional es el de animar a las familias con las que trabaja, es decir, apoyarlas y ayudarlas a ser fuertes y poderosas para defender los derechos de sus hijos como ciudadanos de pleno derecho dentro de sus comunidades.

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Si no cambia la configuración de su navegador, Ud. acepta su uso. + INFO.